¿Será 2026 un año crítico para la privacidad y el cifrado? ¿Una nueva era de vigilancia y control?
El año 2026 será decisivo para el futuro de Internet, marcado por la aceleración de la inteligencia artificial, la inestabilidad política y una creciente presión sobre la privacidad digital, según un nuevo informe de Proton. La compañía advierte que los próximos meses estarán atravesados por intentos de debilitar el cifrado, nuevas formas de vigilancia digital y un cambio estructural en el uso de plataformas tecnológicas.
Uno de los focos principales para la empresa, estará en la presión de la Unión Europea para debilitar el cifrado de las comunicaciones. Aunque el bloque parece haber descartado, por ahora, la prohibición directa del cifrado, Proton anticipa que el controvertido proyecto “Chat Control” avanzará hacia un acuerdo final antes de junio de 2026. El debate gira en torno a los mecanismos de “escaneo voluntario” de mensajes privados, un régimen temporal que expira en abril de 2026 y que, según Proton, podría transformarse en una obligación de facto para las plataformas.
El informe también prevé un aumento de las leyes de verificación de edad, presentadas como medidas de protección, pero que amplían la vigilancia digital y crean nuevos riesgos de seguridad. Tras la entrada en vigor de la Online Safety Act en el Reino Unido, la adopción de sistemas de verificación (basados en datos biométricos o financieros) se expandió a otros países. Proton advierte que estas políticas generan bases de datos masivas de identidad, que se convierten en objetivos atractivos para ataques, como ya ocurrió con la filtración de identificaciones oficiales en Discord en octubre de 2025.
Otro frente de preocupación para 2026 será el aumento de los intentos por bloquear o restringir el uso de VPNs incluso en países que se jactan de no ser autoritarios. Proton (cuya VPN es muy popular) señala casos como el del Reino Unido, donde se discute obligar a los proveedores de VPN a aplicar verificación de edad, o Italia, cuyo sistema Piracy Shield ya provocó bloqueos colaterales a servicios legítimos. A esto se suma Brasil, que impuso multas diarias a usuarios que utilizan VPN para acceder a X o Twitter (durante el tiempo que estuvo bloqueada), una tendencia que, según el informe, podría derivar en “firewalls invisibles”.
En paralelo, Proton anticipa que algún agente de inteligencia artificial autónomo protagonizará un fallo grave. A medida que las organizaciones delegan decisiones operativas a sistemas que funcionan como “cajas negras”, pequeños errores podrían escalar rápidamente. El informe advierte que una caída financiera, una eliminación masiva de datos o un incidente similar a gran escala es solo cuestión de tiempo, y que incluso podría resultar difícil comprender qué salió mal o por qué ocurrió.
El documento también alerta sobre la expansión de los mercados de predicción, plataformas donde los usuarios apuestan sobre eventos políticos, económicos o sociales. Según Proton, en 2026 estos sistemas podrían generar abusos de información privilegiada, endeudamiento de usuarios y riesgos crecientes para la privacidad, ya que requieren vincular cuentas financieras, billeteras cripto o incluso identificaciones gubernamentales, creando perfiles extremadamente sensibles sobre creencias y comportamientos.
Por último, Proton prevé que personas y empresas comenzarán a alejarse de las grandes plataformas tecnológicas estadounidenses, impulsadas por preocupaciones de soberanía digital y control de datos. El informe destaca el impacto del CLOUD Act, que permite a autoridades de Estados Unidos exigir datos a empresas estadounidenses sin importar dónde se almacenen. Esta situación, sumada al temor de que los datos se utilicen para entrenar modelos de IA, podría acelerar un giro hacia alternativas más seguras y jurisdicciones políticamente neutrales.

